La terapia alternativa

octubre 17, 2008

En la granja de animales del Estadio Nacional se realiza la hipoterapia, el tratamiento con caballos dedicado generalmente a niños con problemas neurológicos. Aquí hablamos de la labor que realiza la kinesióloga y los emocionantes resultados que entrega algo que parece tan simple.

La hipoterapia, básicamente, consiste en pasear en caballo al paciente, vigilado por un kinesiólogo, para tratar problemas psicomotores o discapacidades físicas, usando al animal como un agente curativo o de estimulación.

Pero, ¿Cómo puede ser que andar montado en un caballo sea tan beneficioso para la salud?

La kinesióloga Paulina Sáez nos explica: ‘’La vida es movimiento, y la comunicación del ser humano con el movimiento del caballo es una experiencia única. La transmisión del movimiento del caballo hacia el paciente es igual a los movimientos físicos que presenta la marcha humana, por lo tanto el paciente no enfrenta pasivamente el tratamiento, por eso la utilización del caballo es clave’’.

Si bien el hecho de montar este hermoso animal trae beneficios para todos, ya que nos ayuda a mejorar enormemente nuestra capacidad de equilibrio, pasa a ser una herramienta enormemente útil para personas con enfermedades neurodegenerativas. En este sentido, el caballo se convirtió en un socio para los kinesiólogos y, hoy es conocido como el mejor simulador de movimiento que se pueda encontrar. No hay máquina ni ejercicio humano que se le iguale.

Paulina también agrega: ‘’la idea de esto es aprovechar los movimientos multimensionales del caballo para estimular los músculos y articulaciones del paciente. Tratamos de simular el vaivén hacia arriba, abajo, adelante, atrás, hacia los lados y rotante, que es un movimiento que resulta ser el único en el mundo animal y que es el que más se asemeja al del ser humano. Además, el contacto con el caballo aporta facetas terapéuticas a niveles cognitivos, comunicativos y de personalidad’’.

Pero la kinesióloga, que trabaja como voluntaria y recibe como sueldo una parte del valor total de una sesión, que bordea los 20 mil pesos, reconoce que el tratamiento es un poco inaccesible para el común de la gente. ‘’El tratamiento es caro, ya que para que el proceso resulte, se deben realizar dos sesiones semanales, y eso en suma, es harta plata.’’, aclara.

Sin embargo, y pese a que los resultados de la hipoterapia empiezan a aparecer muy lentamente, tardando incluso años, es reconocido mundialmente que el tratamiento vale la pena. Los resultados son, en todos sus casos, emocionantes. ‘’Hay niños que llegan aquí sin siquiera haberse reído en su vida. Y al tiempo ya empiezan a jugar con sus padres, y a sonreírle a la vida. Y eso para mí, no tiene precio’’, finaliza, conmovida, la encargada de esta hermosa causa.

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¿Qué pasó con la memoria?

octubre 17, 2008

Parece que ya nadie se siente orgulloso de sus orígenes. Por Marathon, Grecia y Pedro de Valdivia está plagado de afiches promocionando candidatos como el nuevo producto de moda. Pero parece que estos señores tienen un pequeño problema de memoria.

Justo al frente mío está ubicado el cartel de un candidato que se olvidó de poner su partido político. Que raro…

Y así pasa con todos los afiches que están desparramados por ahí. Ya sea colgados en los postes, entremedio de los árboles, en los bandejones centrales, y así. Parece que entre peor se ubique la propaganda y más dificulte la visión de los conductores, mejor.

‘’Justo al frente mío está el cartel de un candidato que se olvidó de poner su partido político. Que raro…’’

Sin embargo, cuál es la idea de esconder el partido que te representa, porque yo no le encuentro explicación. Si se sienten tan avergonzados de sus ideologías, preséntense como independientes. O simplemente no se presenten.

Está bien, los partidos políticos y sus tipos con mucha verborrea están muy desprestigiados. Sin embargo, son ellos mismos los que ayudan a desacreditar cada vez más sus ideologías con actos que dejan realmente mucho que desear. Como éste.

Lo rescatable es que a absolutamente todos les dio esta amnesia repentina. No se hace diferencia entre derecha, centro, izquierda, arriba, abajo. Absolutamente todos los carteles tienen los mismos colores. Incluso llama la atención que algunos candidatos de derecha colorearon sus carteles con colores rojos y amarillos, y los de izquierda, con azul. Definitivamente son unos simpáticos.

La familia Nacional

octubre 17, 2008

Jamás se pensó que en nuestro Estadio Nacional podría haber cupo para una familia. Pero lo hay, y para una gran familia. Los Robles son oriundos de Quilicura y por cosas de trabajo llegaron a Ñuñoa, el problema es que no llegó un par, sino que todos. ¿Dónde los metemos a todos? Como el chileno tiene corazón grande, cupieron en nuestro estadio.

Juan Robles es el patriarca de esta gran familia, y con 51 años llegó a trabajar a la granja del Estadio. El trabajo se lo dio la Federación Nacional de Caballos, y al aceptar el trabajo, Juan tuvo que adaptar un antiguo camarín para vivir. Poco tiempo después llegó su señora y la Federación le dio trabajo cuidando la granja. Al pasar de los meses, llegaron tres de sus hijos y la polola de uno, y un año después, llegó la mayor.

Ana Robles tiene 21 años y es la mayor de sus hermanos.Vivió en Quilicura hasta tres meses atrás, con su hijo, su pareja y dos sobrinos. Pero por cosas de desempleo tuvo que llegar hasta el “Elefante Blanco”, a vivir con sus papás.

Su pareja, Ángel, quedó desempleado y con un hijo y una mujer que mantener  por lo que no le quedó más remedio que vivir con sus suegros. Lo genial es que cuando llegaron al Estadio consiguió trabajo. Por eso, hoy día están postulando a un subsidio.

Ana cuenta que vivir en ese camarín no es lo mejor, porque son muchos para tan poco espacio. “Somos demasiados y vivimos todos apiñados, uno encima del otro”, cuenta riéndose.

Para ella es toda una experiencia vivir en el Nacional, porque cada vez que hay un partido o un concierto es una preocupación. Por un lado, hay que estar atento a que la gente no entre a ver a los animales y que no les hagan daño, y por otro, que no se metan a la casa. Tienen que hacer las compras temprano y no salir más, porque no los dejan. “Cuando mis hermanos vuelven del colegio, es un problema, hay guardias que no los conocen y no los quieren dejar entrar. La gente no sabe que se puede vivir en el Estadio.”

Para los Robles la peor época es el 18 de Septiembre porque la gente suele ir al Estadio y llevan a los niños, el problema es que la gente molesta a los animales y después es muy difícil alimentarlos, porque se ponen violentos.

De todas formas, no tienen mayor complicación en vivir ahí. Viven felices y se sienten como sí estuvieran en el campo. Nunca sienten ruidos de micros, ni bocinas, solo algunos hinchas enojados por los resultados.

De igual manera, les preocupa las elecciones municipales que se acercan. Como nunca han vivido una, no saben que pasará. No saben sí la seguridad del Estadio pondrá guardias en su casa como habitualmente se hace. Piensan que es una nueva aventura. Como lo ha sido su vida desde que viven ahí, una aventura a nivel Nacional.

 

 

 

El súper hombre de las frutas

octubre 17, 2008

Al ver a un verdulero, cualquiera se imaginaría a un tipo normal, que trabaja para ganarse la vida como el común de los humanos. Sin embargo, Leonardo López Vega no es un hombre corriente. Tuvo que enfrentar una difícil niñez, una esforzada adolescencia y una adultez con problemas, lo que lo han convertido en una gran persona. La calidad humana de este hombre que partió desde muy abajo y que ahora lo lleva a tener todo, tiene una linda historia.

Tiene 45 años, lleva 20 años casado y tiene tres hijos. Su fuente de dinero es una verdulería ubicada en la calle Marathon. Para tener ese negocio tuvo que pasar por varios años de trabajo y esfuerzo. “Trabajo desde que tengo uso de razón”, cuenta. A los cinco años ayudaba a su papá a vender cebollas y así siguió hasta hoy día. “Me acuerdo que cuando chico quedaba con la cara marcada con los fierros de las rejas viendo como los niños jugaban con los regalos de la Navidad.”

En su adolescencia cargaba las carretas de la feria para hacer algo de dinero, dejaba las carretas y se iba a la Biblioteca Nacional a estudiar. Así pasó varios años, hasta que pudo hacer un capital para tener un puesto en la feria. Trabajaba días feriados y Navidades. “Es difícil, pero se puede. Para mi familia es complicado, pero me doy el tiempo para ellos. Converso con mis hijos y en la noche les doy su beso.”

Leonardo pasó hambre y frío en su niñez, eso lo llevó a prometerse que sus hijos no vivirían lo mismo. Gracias al trabajo de este gran hombre a sus hijos nunca les ha faltado algo. “Me he encargado de que tengan una buena educación y aunque los colegios sean caros, los pago, porque quiero que surjan.” A su familia no le falta nada y él se ha preocupado por eso.

El odio y el rencor no viven en él. Le ha tocado ver su local destruido por la maldad de algunos, se tiene que quedar la noche entera en su puesto, sí hay conciertos o partidos en el estadio. Días y noches sin su familia, pero sabe que son pruebas que nos van poniendo en el camino, y que la recompensa será mayor el día de mañana.

Dice que la palabra orgullo no cabe en él, sino que es un agradecido, un agradecido de Dios. “Él es perfecto y no creo imperfectos; siempre hay que pensar que vamos a triunfar, cuando uno piensa en la derrota, es un perdedor, pero aunque uno pierda pensando en ser ganador, vas a obtener algo.” Esa es la clave de su vida, lo que lo ha llevado a ser un grande, por dentro y por fuera. Es un hombre completamente feliz y a pesar de todo lo que ha vivido se le ve con una sonrisa en la cara.

Leonardo es un chileno generoso, que goza viendo a la gente feliz. “Cuando ayudo a alguien y veo la felicidad que hay, el que gana al final, soy yo.” No le gusta ver a las personas sufrir y si puede hacer algo para encontrar una sonrisa lo va hacer. La felicidad que vive la transmite a todo su entorno y a los caseros. Por eso mismo, la gente le compra. Es un agrado encontrarse con el súper hombre de las frutas.

 

 

 

Cultura Multiuso

octubre 17, 2008

Suficiente castigo para mí fue haber llegado a un lugar que ni siquiera sabía que existía. Tuve que aprender su idioma y sus costumbres a los tumbos. He sufrido de los coqueteos de los borrachos, que van desde orina hasta vómitos, de tipos que me rallan sólo por ocio, y más encima tengo que aguantar la vergüenza de estar en pelotas frente a todo el mundo, que me mira como si fuera un exhibicionista y onanista. Pero así y todo, me mantengo blanco y radiante frente a todos.

Pero ahora sí que cayó la gota que rebasó el vaso: un grupete de hombres con corbata y buen verso plantaron al lado mío una estatua con forma fálica que ni siquiera entiendo qué hace acá. Yo, en la antigua Grecia, era un insigne atleta dedicado a lanzar el disco. Por eso tengo todos los merecimientos para estar inmortalizado afuera de este raro coliseo deportivo que he aprendido a querer de a poco. Pero esta extraña roca decorada con plantas, no sé que merecimientos tiene.

Y no es que alegue de celoso. Alego porque no entiendo bien el sentido que le están dando a esto. A mí me trajo la embajada de Grecia, y me colocó aquí para reflejar la disciplina y la cultura que le entrega el deporte a un pueblo. Pero este centro deportivo es hoy en día un centro de eventos multiuso, que trata de agregar esta supuesta cultura, que si bien trata de integrar las distintas ideologías, lo hace mal y al lote. Muy a la chilena.

¿Cual es la idea de amontonar cultura? ¿Reflejar que mientras más conmemoraciones de cualquier cosa tengamos, más cultos somos?

Yo prefiero seguir consecuente y mirar al horizonte, poniendo al deporte como estandarte del hombre sano, a estar mirando los autos que pasan por Avenida Grecia ad eternum.

Tormenta de basura deja el triunfo de la Roja frente a Argentina

octubre 16, 2008

Con el gol de Fabián Orellana, en el minuto 36, por primera vez en la historia una selección adulta de Chile derrota a Argentina. Sin embargo, al finalizar el partido, miles de pancartas, globos rojos y todo tipo de papeles inundaron el Estadio Nacional por completo. A eso de las 7.30 de la mañana de hoy, auxiliares y funcionarios, contentos por el triunfo de anoche, comenzaron a ordenar el recinto para las próximas actividades de este fin de semana. Carlos Santillana, auxiliar del estadio, reconoce: “Estoy feliz porque ayer ganamos, pero me esperan por lo menos dos largos días de trabajo con la cantidad de basura que dejaron los hinchas en la galería”.

Funcionarios del Estadio Nacional se unen a la causa del Registro Civil

octubre 16, 2008

Tras el paro que comenzaron los funcionarios del Registro Civil el pasado miércoles, se reunieron en carácter de protesta los trabajadores del estadio para manifestarse en demanda de, principalmente, alzas de sueldos y mejoras en infraestructura.

Los empleados del Estadio Nacional se manifestaron para apoyar la causa de los que trabajan para el Gobierno. Según uno de los funcionarios que se encontraba participando de la actividad, “Hay que apoyar a los empleados públicos en este país. El Gobierno sí tiene plata, pero se la roba”. Es posible que durante las próximas semanas vuelvan a ocurrir protestas en el recinto.

Fin de semana de béisbol en el Nacional

octubre 16, 2008

A partir de este fin de semana, este desconocido deporte se hará presente en uno de los rincones del Estadio Nacional.

Desde Octubre hasta Diciembre se realizarán cada sábado y domingo campeonatos de las categorías adulto, junior e infantil, con más de 350 jugadores que integrarán los 19 equipos que competirán este año. Los campeonatos se efectuarán desde las diez de la mañana hasta las cuatro de tarde. A ver si nos enseñan.

LOS INICIOS

octubre 7, 2008

El Estadio Nacional Julio Martínez fue inagurado el 3 de diciembre de 1938 por el presidente Arturo Alessandri Palma, quién denominó al estadio como “Elefante Blanco”. El arquitecto fue Karl Brunner, un austriaco que trabajaba para el “Plan intercomunal metropolitano para Santiago”, y que se inspiró en el Estadio Olímpico de Berlín. La construcción duró alrededor de dos años.


Inauguración del estadio en 1938

Desde un principio se pensó en el estadio como algo más que un centro para fútbol y el atletismo, por lo mismo con el paso de los años se ha ido complementando con una media luna, una pista de patinaje, una granja de animales, el centro de alto rendimiento, y mucho más. Por eso, hoy es considerado como el reciento deportivo más completo del país.

 

 

El complejo ha sido testigo de grandes acontecimientos. Nuestro estadio fue sede del mundial de fútbol de 1962, campeonato que quedará guardado en la memoria de quienes lo vivieron y de la historia de fútbol nacional, ya que Chile por primera y única vez logró un tercer lugar.

Algunos años después, en 1973, recibió a centenares de detenidos que fueron torturados y asesinados en sus pasillos.

Vista aérea del estadio, año 2000

También es el escenario de las emocionantes últimas horas de la Teletón, y también de centenares de conciertos de artistas tanto nacionales como internacionales, que generalmente llenan hasta las banderas este mítico coliseo.