Archive for the ‘La columna del Mono’ Category

¿Qué pasó con la memoria?

octubre 17, 2008

Parece que ya nadie se siente orgulloso de sus orígenes. Por Marathon, Grecia y Pedro de Valdivia está plagado de afiches promocionando candidatos como el nuevo producto de moda. Pero parece que estos señores tienen un pequeño problema de memoria.

Justo al frente mío está ubicado el cartel de un candidato que se olvidó de poner su partido político. Que raro…

Y así pasa con todos los afiches que están desparramados por ahí. Ya sea colgados en los postes, entremedio de los árboles, en los bandejones centrales, y así. Parece que entre peor se ubique la propaganda y más dificulte la visión de los conductores, mejor.

‘’Justo al frente mío está el cartel de un candidato que se olvidó de poner su partido político. Que raro…’’

Sin embargo, cuál es la idea de esconder el partido que te representa, porque yo no le encuentro explicación. Si se sienten tan avergonzados de sus ideologías, preséntense como independientes. O simplemente no se presenten.

Está bien, los partidos políticos y sus tipos con mucha verborrea están muy desprestigiados. Sin embargo, son ellos mismos los que ayudan a desacreditar cada vez más sus ideologías con actos que dejan realmente mucho que desear. Como éste.

Lo rescatable es que a absolutamente todos les dio esta amnesia repentina. No se hace diferencia entre derecha, centro, izquierda, arriba, abajo. Absolutamente todos los carteles tienen los mismos colores. Incluso llama la atención que algunos candidatos de derecha colorearon sus carteles con colores rojos y amarillos, y los de izquierda, con azul. Definitivamente son unos simpáticos.

Cultura Multiuso

octubre 17, 2008

Suficiente castigo para mí fue haber llegado a un lugar que ni siquiera sabía que existía. Tuve que aprender su idioma y sus costumbres a los tumbos. He sufrido de los coqueteos de los borrachos, que van desde orina hasta vómitos, de tipos que me rallan sólo por ocio, y más encima tengo que aguantar la vergüenza de estar en pelotas frente a todo el mundo, que me mira como si fuera un exhibicionista y onanista. Pero así y todo, me mantengo blanco y radiante frente a todos.

Pero ahora sí que cayó la gota que rebasó el vaso: un grupete de hombres con corbata y buen verso plantaron al lado mío una estatua con forma fálica que ni siquiera entiendo qué hace acá. Yo, en la antigua Grecia, era un insigne atleta dedicado a lanzar el disco. Por eso tengo todos los merecimientos para estar inmortalizado afuera de este raro coliseo deportivo que he aprendido a querer de a poco. Pero esta extraña roca decorada con plantas, no sé que merecimientos tiene.

Y no es que alegue de celoso. Alego porque no entiendo bien el sentido que le están dando a esto. A mí me trajo la embajada de Grecia, y me colocó aquí para reflejar la disciplina y la cultura que le entrega el deporte a un pueblo. Pero este centro deportivo es hoy en día un centro de eventos multiuso, que trata de agregar esta supuesta cultura, que si bien trata de integrar las distintas ideologías, lo hace mal y al lote. Muy a la chilena.

¿Cual es la idea de amontonar cultura? ¿Reflejar que mientras más conmemoraciones de cualquier cosa tengamos, más cultos somos?

Yo prefiero seguir consecuente y mirar al horizonte, poniendo al deporte como estandarte del hombre sano, a estar mirando los autos que pasan por Avenida Grecia ad eternum.